miércoles, 1 de julio de 2009

Libros Patafísicos


Acá están y estos son los libros Patafísicos, producidos y editados por los alumnos de Taller I comisión 17 a cargo de la profesora Laura Di Marzo. En esta primera entrega compartimos los trabajos de Florencia Arias, Camila Córdoba, Carolina Defiore, Florencia Iamartino y Gerónimo Stornini que forman parte del libro “Pataseres y Pataobjetos: relatos físicos”. ¡Disfrútenlos!

Una cabeza por amor

Una vez le dijeron a una bella chica, “estoy perdiendo la cabeza por vos”. Muy afligida, corrió hacia la comisaría más cercana de su casa a hacer la denuncia. Se comenzó una intensa búsqueda para tratar de localizar ésta pelota sangrienta. Nunca se encontró nada, solo huellas de su rodar que se dirigían a la boca de Negritaun perro.

Tus ojos
Creía tener ojos normales como cualquier persona, hasta que me dijeron “tus ojos son como dos luceros que alumbran mi camino, un día tus ojos se cerraron y me tropecé con un pino”. Fue en ese momento cuando decidí hacer un bien a la sociedad y, para no sentir culpa, todas las noches pararme en cada esquina de la ciudad, a iluminarla.

El horno
Un día escuche decir, “estás en el horno”. Me quedé horrorizada por lo que había oído, cómo las personas pueden llegar hasta tal punto de cocinar a sus pares. Parece que ésta frase se escuchó en una discusión de pareja. Se dice que la víctima al salir del horno lo único que pidió fue que no la comieran.

¿Estás vivo?
En un velorio se escuchó, “murió porque se hacía el vivo”. Pero claro, no iba a simular que era un zombi si estaba vivito y coleando. Había quienes pretendían que aún en el ataúd siga sintiéndose con vida, ya que con razón lo había hecho durante su existencia. Otros decían “está más muerto que nunca”, hasta lo que yo sé las personas se mueren una sola vez ¿no?

Arpa o piano
Hace uno años estuve muy enferma. Decidí dedicar mi vida a tocar el arpa (descubrí que era mi verdadera vocación) y dejar de lado el piano. Esto sucedió porque durante mi enfermedad un doctor se acercó y me dijo, “estás más cerca del arpa que del piano”.


*Florencia Arias



Reflexión infantil
El nene, de tanto escucharlo, le preguntó a su mamá qué significaba estar en el horno... Ella, sorprendida, le dijo que era estar en problemas...
El niño se quedó pensando y llegó a la conclusión de que todo el mundo moriría de tantos problemas y que él se los iba a comer como el pollo a la carne al horno que tanto le gustaban... a partir de ese momento, cada vez que alguien dice estoy al horno, el nene llora y mucho...

Un deseo

Siempre le reprocharon que se hacía el vivo. Él nunca entendió, pensaba que él estaba vivo, que es algo que no se elige. Por lo tanto, tampoco comprendía cómo no le reclamaban, a todas aquellas personas que elegían estar bajo estar tierra, que se hicieran los vivos, para así parar con tantas lágrimas en el mundo.

Los otros, los equivocados
Es común que cuenten un chiste, que yo no me ría y que la gente me diga: “no caíste”. Sin embargo, yo sí me río cuando la gente se tropieza y cae. Creo entender que las personas que se ríen porque yo no caigo, no comprenden lo que realmente hace reír.


*Carolina Defiore


Piropos
Caminando por la calle iba ella, deslumbrando a todo ser que pasara por su lado con su notable perfección en su forma de andar.
-¡Sos un bombón! ¡Te comería a besos! -Le gritaba siempre él, hasta que un día se enamoraron y poco a poco ella fue perdiendo su figura.


El bisturí
Ya estaba entrando a la sala de operaciones dispuesta a ponerse colágeno en la boca, afinarse la nariz, levantarse el mentón, pronunciar sus pómulos, agrandarse el busto y delinear sus caderas. Todo ello para estar hermosa en el discurso que daría frente a miles de personas.
Después de varias horas se dio cuenta de que se habían confundido y le habían cambiado todo de lugar. Y por ello habló hasta por los codos sin que nada se lo impidiera.


Clases de baile
Juan todos los fines de semana iba a bailar, con mucho entusiasmo y voluntad pese a que todos sus amigos siempre lo cargaban diciéndole que era de madera. Hasta que decidió tomar clases de baile en las que no duró mucho ya que la profesora lo expulsó por que derramaba mucho aserrín y provocaba la caída de los demás alumnos.


*Florencia Iamartino

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